viernes, 7 de noviembre de 2008

Ritual para Purificar la Esencia Corrompida (Hechizo del Círculo Solar)

Este hechizo fue desarrollado tras varios años de trabajo e investigación por la Crepúsculo Nephtys, con el fin de extirpar la maldición abisal del cuerpo de su amiga la Asesina de la Guadaña Carmesí, una caballero de la muerte renegada que servía antiguamente al Bodhisatva Ungido por el Agua Oscura.

Costo: 60 motas
Objetivo: un Exaltado Abisal

Este hechizo es un extenso ritual que se prolonga desde el momento exacto del ocaso hasta la salida del sol del día siguiente. Este rito solo puede ejecutarse en un templo consagrado al Sol Invicto durante una fecha del año en que las estrellas estén alineadas de forma precisa. Por motivos obvios esto no puede suceder en calibración, y solo sucede una noche cada 5 años. Un personaje puede realizar tiradas extendidas de Inteligencia + Ocultismo a DF 5 para saber el momento exacto. Se necesita acumular 20 éxitos, y cada tirada es una semana completa de estudiar el cielo nocturno.
Dadas estas circunstancias y en el templo, el abisal debe mostrar signos de penitencia y bañar su cuerpo en agua limpia. Luego vestir una túnica de lino que tenga grabadas plegarias al Sol Invicto y a las Doncellas. Mientras se recuesta en un altar y cierra los ojos, el hechicero comienza retejer la esencia del abisal, lo cual se ve como hilos negros que salen del abisal hasta las manos del hechicero, donde son purificados hasta ser dorados y son devueltos al cuerpo. Por otra parte, un miembro de la casta del Cenit (el cual debe tener la misma puntuación de Esencia que el abisal o mayor) debe exorcizar el cuerpo y el alma del caballero de la muerte, mientras pide al Sol Invicto que lo reconozca como uno de sus hijos.
El ritual culmina en el momento preciso del alba. Es aquí donde el Sol juzgará las acciones del abisal y verá si es digno de ser redimido. En caso que no lo considere digno el abisal muere, su alma es devorada por el Olvido, y su esencia es devuelta a su Señor de la Muerte. En caso de que se lo considere digno, la maldición abisal desaparecerá para siempre (junto con la resonancia) y habrá nacido un nuevo hijo del sol. En este momento el "renacido" escuchará las palabras del Sol Invicto en su cabeza, el cual le otorgará un nuevo nombre (esta vez un nombre verdadero).
El abisal pierde dos puntos de esencia permanente. Debe adquirir inmediatamente la mitad de sus encantamientos (redondeado hacia arriba) para cada habilidad por equivalentes solares. Estos nuevos encantamientos pueden superar su puntuación actual de esencia, pero no la que tenía cuando era abisal (luego de esto las restricciones de esencia para encantamientos se aplican normalmente con la nueva puntuación). Además, como castigo, perderá la capacidad de utilizar nigromancia de cualquier círculo (al menos por esa encarnación). No obstante recordará los hechizos y podrá servir de tutor de nigromancia para otros.


NOTA: Debe tenerse en cuenta de que estos nuevos solares no sufren de la Gran Maldición, ya que los propios Malfeos los liberaron de ella.